Emma Marrone rompe el silencio sobre Sanremo 2027 y Stefano De Martino: ¿de vuelta al Ariston o freno a los rumores?
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Emma Marrone rompe el silencio sobre Sanremo 2027 y Stefano De Martino: ¿de vuelta al Ariston o freno a los rumores?

La cantante salentina aclara su postura sobre la próxima edición del prestigioso festival italiano, analiza su madura amistad con el nuevo director artístico y reivindica un momento profesional de éxito absoluto lejos del corazón de la prensa rosa.

Fran Moreno

20 de agosto de 2026

El anuncio de que el presentador Stefano De Martino asumirá las riendas de la dirección artística y conducción de la 77.ª edición del Festival de Sanremo 2027 ha encendido de inmediato la maquinaria del toto-nomi (la quiniela de concursantes e invitados). En el centro de todas las miradas y especulaciones mediáticas se encuentra un nombre propio: Emma Marrone.

En una extensa entrevista concedida a la revista Tv Sorrisi e Canzoni, la artista pugliese ha abordado sin tapujos las constantes quinielas que la sitúan de regreso al escenario del Teatro Ariston, ya sea compitiendo o compartiendo labores de conducción junto al que fuera su pareja hace más de una década.

"¿Copresentadora o en concurso? Se trabaja mucho menos cantando"

Respecto a la posibilidad de ocupar el rol de copresentadora —función que ya desempeñó en 2015 junto a Carlo Conti, además de haberse proclamado ganadora del certamen en 2012 con "Non è l'inferno"—, la respuesta de Emma ha sido tan franca como irónica:

«¡Madre mía, es realmente demasiado pronto para hablar de eso! Pero hay una cosa segura: si tuviera que volver, volvería como cantante, porque sinceramente se trabaja mucho menos [risas]. Ser co-presentadora es mucho más agotador y estresante de lo que parece».

En cuanto al papel de su excompañero al frente del macroevento de la RAI, Marrone demostró una confianza ciega en la capacidad técnica y profesional de De Martino:

«Stefano y yo nos hablamos a menudo porque somos amigos, pero no creo que necesite mis consejos: está rodeado de grandes profesionales. Estoy segura de que el suyo será un gran Festival».

A pesar de estas cariñosas palabras, publicaciones como Vanity Fair y el periodista Giuseppe Candela (Chi / Il Fatto Quotidiano) señalan la prudencia con la que la cantante analiza la situación. Para Emma, el Ariston es un escenario «bastardo y peligroso» donde solo se debe subir si se cree al cien por cien en el proyecto musical. Además, existe una delgada línea entre el arte y la prensa del corazón que la salentina no está dispuesta a cruzar.

De las 'corneadas' mediáticas en Amici a una sólida amistad

Para comprender el revuelo mediático que genera ver a Emma Marrone y Stefano De Martino juntos en un escenario, es necesario remontarse al año 2009. Ambos se conocieron y enamoraron siendo apenas unos jóvenes talentos en la academia del célebre reality Amici di Maria De Filippi. La relación, apasionada y seguida al milímetro por la audiencia italiana, se mantuvo durante tres años.

Sin embargo, en 2012, la historia saltó por los aires en uno de los escándalos sentimentales más sonados de la televisión transalpina: De Martino inició un romance a espaldas de Emma con la modelo y showgirl argentina Belén Rodríguez (con quien más tarde se casaría).

Aquel traumático e hiperexpuesto desenlace convirtió a Emma en el objetivo prioritario de las revistas del corazón. Como recordaba la propia artista en el podcast Fuori di Cabello de Victoria Cabello, aquella vorágine afectó directamente a su proyección artística:

«La historia terminó de forma turbulenta, pero había focos apuntándonos y otras personas de por medio. No es la primera historia que acaba por unos cuernos. Pero esa atención mediática me frenó la carrera al menos cinco o seis años. Durante meses estuve en todas las portadas del mundo, no podía ni ir a la peluquería».

Con el paso de los años, las rencillas pasaron a la historia. Hoy, tras un proceso de maduración personal, ambos mantienen un vínculo cimentado en la estima mutua y la camaradería. Aun así, según filtraciones de medios como Chi, el entorno de la cantante teme que una posible participación en Sanremo 2027 bajo el mandato de De Martino eclipse la propuesta musical y reavive un cotilleo del que la artista prefiere mantenerse al margen.

Un momento de oro: San Siro, "Antidroga" y resurgimiento viral

Al margen del culebrón sanremese, Emma atraviesa uno de los momentos más dulces y consolidados de su carrera. Tras un intenso tour veraniego y una escapada de desconexión "on the road" a Islandia —acompañada por la cantante Elisa y el productor Dardust—, la artista se prepara para su gran hito del año: el concierto-evento del próximo 9 de septiembre en el Ippodromo Snai San Siro de Milán.

Este show convertirá a Emma en la primera artista femenina italiana en actuar en el circuito de los grandes hipódromos del país. El espectáculo, que será emitido en otoño por la cadena Canale 5, contará con invitados de primer nivel de la escena italiana como Giorgia, Elisa, Alessandra Amoroso, Rkomi y el rapero Fabri Fibra.

Precisamente junto a Fabri Fibra firma su actual éxito veraniego, "Antidroga", un tema inédito que fusiona el pop y el rap desde un prisma suave y romántico. A esto se le suma el fenómeno viral que ha experimentado su clásico de 2013, "L'amore non mi basta": impulsado por las redes sociales y adoptado como himno en estadios de fútbol internacionales (como los del Atlético de Madrid), el tema ha escalado de nuevo al número uno de Spotify e irrumpido con fuerza en las listas de ventas actuales.

Imperfección, trabajo duro y amor en "standby"

En su conversación con TV Sorrisi e Canzoni, la cantante salentina demostró mantener intacta la autenticidad e ironía que la caracterizan. Entre anécdotas recientes —como haberse quedado atrapada durante una hora en un ascensor de Roma cargada con bolsas de basura y un litro de agua en el bolso—, Emma reflexionó sobre el éxito y su filosofía de vida:

«Para mí la suerte no existe. Existen el sacrificio, el trabajo, el talento y también una cierta obsesión por lo que quieres alcanzar».

A sus 42 años, tras haber superado complejas batallas personales y de salud, concluye sintiéndose orgullosa de sus vulnerabilidades:

«Hoy considero que ser 'errónea' o imperfecta es mi mayor virtud. He transformado mis imperfecciones en mis puntos de fuerza y creo que por eso la gente se reconoce en mí. Soy maravillosamente imperfecta».

¿Y respecto al amor? Fiel a su estilo, la cantante descarta estar buscando pareja activamente: «¿Que si he encontrado el amor? No. En todo caso, será él quien me encuentre a mí». Mientras tanto, en otoño se encerrará de nuevo en el estudio para dar forma a su próximo disco de estudio, con la música situándose, una vez más, como la única y verdadera prioridad de su vida.