Jovanotti vuelve a conquistar Chile: fiesta, cumbia y El Pueblo Unido en el Festival Bamba
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Jovanotti vuelve a conquistar Chile: fiesta, cumbia y El Pueblo Unido en el Festival Bamba

La leyenda de la música italiana convirtió su regreso a Chile en una celebración cargada de ritmo, memoria y guiños a la cultura chilena, con clásicos de los 90 y una banda que llevó su mezcla de rap, funk y sonidos latinoamericanos a uno de los momentos más comentados de la primera jornada.

Nicolás Lopez

25 de octubre de 2026

La tarde del sábado 24 de octubre tuvo uno de sus momentos más especiales cuando Jovanotti subió al escenario Latino del Festival Bamba, en el Parque O’Higgins. A doce años de su última presentación en Chile, el italiano volvió a encontrarse con un público que conoce buena parte de sus canciones desde los años 90 y respondió con un espectáculo que mezcló nostalgia, energía y una evidente conexión con la cultura latinoamericana.

El show estaba programado entre las 17:00 y las 18:00 horas y, a medida que avanzaba la tarde, el público fue creciendo frente al escenario. La propuesta rápidamente se convirtió en una de las más convocantes de esa franja de la jornada.

Con una banda apoyada fuertemente en guitarras y percusiones, el músico italiano recorrió distintas etapas de su carrera. “Non M’Annoio”, “Penso Positivo”, "I Love You Baby” y, finalmente, “L’Ombelico del Mondo” fueron algunos de los puntos altos de una presentación que nunca se quedó encerrada en la nostalgia.

Un show italiano con acento latino

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Una de las virtudes del espectáculo fue precisamente su capacidad para actualizar canciones conocidas por varias generaciones. “Penso Positivo” apareció con una coda cercana al lenguaje de Santana, mientras la percusión y los arreglos de la banda llevaron otros pasajes hacia territorios de calipso, funk y cumbia.

Incluso hubo espacio para que el propio Jovanotti bromeara con su aproximación a los ritmos latinoamericanos. “Es la cumbia mediterránea”, comentó desde el escenario, antes de continuar con una presentación en la que las fronteras entre la música italiana y latinoamericana prácticamente desaparecieron.

El momento más significativo llegó cuando incorporó “El Pueblo Unido Jamás Será Vencido”. La canción, acompañada por tambores, funcionó como un inesperado puente entre su historia personal y la memoria musical chilena.

“Me gustaba esa canción cuando niño en Roma, mi hermano grande era fan de Viva Chile de Inti Illimani”, explicó.

No era la primera vez que recurría a ese símbolo durante una presentación en Chile. Ya en su recordado paso por Lollapalooza 2014 había incluido referencias a Gabriela Mistral, Pablo Neruda y el mismo coro de “El Pueblo Unido”, demostrando que su relación con el país excede ampliamente sus canciones más conocidas.

El cierre con “L’Ombelico del Mondo” terminó de transformar el Parque O’Higgins en una fiesta. Los bronces, los riffs y la percusión llevaron el clásico de los 90 hacia un sonido renovado, incluso con un guiño a “Matador”, de Los Fabulosos Cadillacs. Fue uno de los momentos que dejó más arriba la energía de la jornada y confirmó que el regreso había cumplido con las expectativas.

De Viña 1995 a Lollapalooza: una historia chilena

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El vínculo con Chile comenzó mucho antes de Bamba. El 12 de febrero de 1995, Jovanotti llegó por primera vez al país para presentarse en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. En la Quinta Vergara interpretó parte del repertorio de Lorenzo 1994, en una actuación que lo mostró como una figura distinta dentro de la tradicional presencia italiana del festival.

Su llegada coincidió con el momento de mayor expansión de canciones como “Penso Positivo”, “Serenata Rap” y “L’Ombelico del Mondo”. Durante los años siguientes, su música siguió circulando con fuerza en radios, programas de televisión y espacios de cultura popular. La canción que más tarde se convertiría en uno de sus grandes clásicos en Chile, “L’Ombelico del Mondo”, también quedó asociada a la televisión chilena gracias a su inclusión en la banda sonora de “Sucupira”, la popular teleserie de TVN estrenada en 1996.

Aquella primera visita dejó además una historia personal que el propio músico ha recordado varias veces: después de Viña, arrendó un automóvil y viajó hasta Isla Negra junto a quien entonces era su pareja. Décadas después, contó que aquella relación se transformó en su matrimonio y que su vínculo con Chile quedó asociado también a ese viaje.

El segundo gran capítulo llegó en 2014, cuando regresó al país después de casi 20 años para actuar en Lollapalooza Chile, precisamente en el Parque O’Higgins. En aquella oportunidad volvió a desplegar un espectáculo físico y festivo, con “Tempo”, “Attaccami la Spina”, “Penso Positivo” y “Serenata Rap”, además de sus referencias a Neruda, Mistral e Inti-Illimani.

Antes de aquel concierto, el propio artista reconocía que Chile había sido un lugar especialmente importante para su carrera internacional. En 2014 recordó que su única visita anterior había sido Viña 1995 y aseguró sentirse especialmente feliz de volver después de tantos años.

Doce años después, el escenario volvió a ser el mismo Parque O’Higgins. Pero esta vez el contexto fue distinto: ya no se trataba de recuperar una figura asociada a los 90, sino de reencontrarse con un artista que ha continuado explorando el rap, el funk, la electrónica, los sonidos africanos y latinoamericanos durante décadas.

En Bamba, esa historia terminó cerrando el círculo: el mismo músico que conquistó la Quinta Vergara en 1995 y sorprendió en Lollapalooza en 2014 regresó a Santiago para comprobar que aquellas canciones siguen teniendo un lugar privilegiado en la memoria del público chileno.

Y cuando sonaron los últimos compases de “L’Ombelico del Mondo”, quedó claro que, para esta relación entre Jovanotti y Chile, la nostalgia era apenas el punto de partida.