Festival Italiano: cuando Canale 5 intentó desafiar la hegemonía de Sanremo y de la RAI
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Festival Italiano: cuando Canale 5 intentó desafiar la hegemonía de Sanremo y de la RAI

En plena efervescencia de la televisión privada italiana, Canale 5 creó en los años 90 un festival musical pensado como alternativa a Sanremo. Solo tuvo dos ediciones, pero reunió a nombres como 883, Fiorello, Mia Martini, Nek y Sal Da Vinci. En este reportaje revisamos su breve pero interesante historia.

16 de agosto de 2026

Antes del Festival Italiano: la televisión privada quería su propio Sanremo

Para entender el nacimiento del Festival Italiano hay que regresar a una televisión italiana que, durante los años 90, estaba viviendo una transformación profunda. Canale 5 y las demás cadenas del grupo Fininvest competían cada vez con mayor fuerza con la Rai por las grandes audiencias y también por los eventos capaces de convertirse en auténticos fenómenos nacionales.

La música ocupaba un lugar central en esa estrategia. Mike Bongiorno, una de las grandes figuras de la televisión italiana y rostro histórico tanto de la Rai como de Canale 5, ya había experimentado con diferentes formatos musicales. Entre ellos estuvo C'era una volta il Festival, emitido entre 1989 y 1990, antes de convertirse en el conductor del nuevo Festival Italiano.

La idea que comenzó a tomar forma era sencilla: si Sanremo era el gran festival musical de la Rai, Canale 5 podía crear su propia celebración de la canción italiana.

Y así nació el Festival Italiano.

“Sanremo” no tenía que ser necesariamente el único gran escenario musical de Italia.

1993: nace el Festival Italiano

La primera edición se celebró entre el 27 y el 29 de octubre de 1993, en directo desde el Forum di Assago, en Milán. El encargado de conducirla fue nada menos que Mike Bongiorno, acompañado por Paola Barale y con la participación humorística de Gene Gnocchi.

El programa tenía muchos de los ingredientes visuales y televisivos que el público asociaba con Sanremo: una gran orquesta —de 35 músicos, dirigida por Vince Tempera—, escenario monumental, competencia entre artistas y grandes invitados internacionales.

Pero había una diferencia fundamental: en 1993 no se competía necesariamente con canciones inéditas. Muchos de los temas ya habían sido publicados, lo que convertía al programa en una mezcla entre festival, espectáculo televisivo y gran escaparate discográfico.

Entre los nombres que participaron estaban Al Bano y Romina Power, Pierangelo Bertoli, Matia Bazar, Mietta, Stadio, Nek, Drupi, Tazenda, Gerardina Trovato, Alessandro Canino, Rossana Casale y un joven grupo que estaba dominando las listas: los 883.

Y junto a ellos apareció un artista que terminaría siendo fundamental para la historia de este festival: Fiorello.

883 + Fiorello: el primer gran ganador

La canción ganadora de aquella primera edición fue “Come mai”, interpretada por los 883 junto a Fiorello.

El tema ya formaba parte del exitoso álbum Nord Sud Ovest Est, pero para el Festival Italiano se presentó en una versión especial junto al entonces popularísimo conductor de Karaoke.

El resultado fue una combinación muy representativa de la televisión italiana de comienzos de los 90: Max Pezzali, los 883 y el fenómeno televisivo de Fiorello compartiendo escenario con algunos de los nombres históricos de la música italiana.

La primera edición también contó con invitados internacionales de enorme peso, como Paul Young, Lisa Stansfield y Céline Dion.

El programa, además, consiguió una audiencia considerable para una primera experiencia: la emisión más vista alcanzó aproximadamente 5,65 millones de espectadores y un 21,32% de share.

La idea, por lo tanto, no parecía descabellada.

Canale 5 decidió continuar.

1994: el Festival Italiano se acerca todavía más a Sanremo

La segunda edición se realizó entre el 4 y el 6 de octubre de 1994, esta vez desde el PalaTrussardi de Milán.

Mike Bongiorno volvió a ser el conductor, pero ahora acompañado por Antonella Elia. Y el formato dio un paso decisivo: los artistas presentarían canciones inéditas, divididos en las categorías Big y Giovani.

Es decir, el Festival Italiano comenzaba a parecerse cada vez más a aquello que pretendía desafiar.

Los Big accedían directamente a la final, mientras los artistas de la categoría Giovani debían superar la selección para competir posteriormente junto a los grandes nombres.

El cartel era impresionante: Mia Martini, Nek, Fausto Leali, Cristiano De André, Riccardo Fogli, Mietta, Gianni Bella, Jo Squillo, Luca Madonia, Mariella Nava y Sal Da Vinci, entre muchos otros. Incluso participaron como competidores Alberto Castagna y Marco Columbro.

Como invitados llegaron también Naomi Campbell, Gianni Morandi y los Pooh.

Pero esta vez el festival ya no podía esconder su condición de rival de Sanremo.

La guerra con Pippo Baudo

El nacimiento del Festival Italiano no fue recibido precisamente con indiferencia por Pippo Baudo, figura central de Sanremo y director artístico del Festival en aquella época.

La tensión aumentó especialmente de cara a la edición de 1994. Según reconstrucciones de la época, Baudo habría advertido a artistas que participar en el Festival Italiano podía cerrarles las puertas de Sanremo 1995. El propio Mike Bongiorno salió públicamente a criticar la situación.

La respuesta de Baudo fue igualmente contundente: consideraba que la competencia de Canale 5 podía terminar perjudicando al Festival de Sanremo.

“Todas estas manifestaciones sirven solo para alargar el verano y hacer perder interés al público.”

La frase, publicada en la prensa italiana de la época, resume perfectamente el clima que rodeó a aquel enfrentamiento.

Más allá de la disputa entre dos grandes personalidades de la televisión italiana, había algo mucho más importante en juego: quién tenía la capacidad de reunir a los grandes nombres de la música italiana en televisión.

Sal Da Vinci y “Vera”: el último campeón

La segunda edición terminó con la victoria de Sal Da Vinci, quien se impuso con “Vera”, por delante de Nek y Fausto Leali.

Para Da Vinci, aquella victoria representó uno de los momentos decisivos de su primera etapa artística. “Vera” incluso tendría una segunda vida internacional: años después, Marcos Llunas la reinterpretó en español como “Vida”, alcanzando un importante éxito en América Latina.

Pero el triunfo tuvo una particularidad histórica.

Sal Da Vinci había ganado el Festival Italiano de Canale 5.

Y años después terminaría ganando también Sanremo.

Y después… desapareció

Pese al enorme despliegue, los grandes nombres y la evidente intención de competir con Sanremo, el Festival Italiano solo tuvo dos ediciones: 1993 y 1994.

No hubo una tercera edición.

El proyecto desapareció del calendario televisivo y Sanremo continuó ocupando el lugar central dentro de la música italiana. Con el paso del tiempo, el Festival Italiano quedó reducido a una especie de curiosidad televisiva de los años 90, recordada principalmente por quienes vivieron aquella época.

Pero su historia tiene una ironía particularmente interesante: varios de sus protagonistas terminaron regresando a Sanremo.

Los 883 y Fiorello, ganadores de 1993, participaron en Sanremo 1995 por separado. Gianni Morandi, invitado del Festival Italiano 1994, también llegó al podio de Sanremo aquel año junto a Barbara Cola, con “In amore”.

El Festival Italiano no consiguió destronar a Sanremo.

Pero tampoco desapareció completamente de la historia de la música italiana.

2026: Fiorello y Sal Da Vinci vuelven a abrir el álbum de los recuerdos

Tres décadas después, ocurrió una de esas coincidencias que parecen escritas por un guionista.

En marzo de 2026, después de la victoria de Sal Da Vinci en Sanremo con “Per sempre sì”, Fiorello lo contactó durante La Pennicanza, junto a Fabrizio Biggio.

Y en medio de la conversación apareció aquel recuerdo que casi nadie esperaba volver a escuchar en televisión:

el Festival Italiano.

Fiorello recordó que ambos tenían algo en común: los dos habían ganado aquella competición de Canale 5. Él en 1993 junto a los 883; Sal Da Vinci, un año después, con “Vera”.

“Io e Sal abbiamo una cosa in comune: abbiamo vinto il Festival Italiano, io nel ’93 e tu nel ’94!”

En español: “Sal y yo tenemos algo en común: ganamos el Festival Italiano, yo en el 93 y tú en el 94”.

La conversación también recuperó uno de esos recuerdos que solo pueden sobrevivir gracias a la memoria de quienes estuvieron allí.

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Sal Da Vinci recordó cómo Mike Bongiorno anunció su victoria:

“Signore e signori… Sal Vinci!”

En español: “Señoras y señores… ¡Sal Vinci!”

Una equivocación de nombre que, décadas después, se convirtió en una anécdota entrañable.

De “Vera” a Sanremo: una historia que cerró el círculo

Lo más curioso de todo es que aquella antigua competición terminó adquiriendo un nuevo significado en 2026.

Sal Da Vinci, ganador del Festival Italiano en 1994, regresó a Sanremo más de 30 años después y consiguió la victoria con “Per sempre sì”. La propia Rai recuerda en su perfil oficial que el artista había ganado aquel antiguo festival de Canale 5 con “Vera”.

Y al otro lado estaba Fiorello, ganador de la primera edición del Festival Italiano, convertido décadas después en uno de los grandes nombres de la televisión y la radio italiana.

Dos ganadores de un festival que prácticamente había quedado olvidado.

Dos carreras que sobrevivieron a aquella fugaz experiencia.

Y una conversación en 2026 que, sin proponérselo, volvió a colocar aquel capítulo de los años 90 en el centro de la memoria televisiva italiana.

Un “anti-Sanremo” que no pudo reemplazar a Sanremo

El Festival Italiano nunca llegó a convertirse en el gran rival que Canale 5 probablemente imaginó.

Sanremo sobrevivió a la competencia, a los cambios de televisión, a las transformaciones de la industria musical y a varias generaciones de presentadores.

Pero sería injusto mirar hoy al Festival Italiano solamente como un fracaso.

Porque durante dos años consiguió reunir en un mismo escenario a algunos de los artistas más importantes de Italia, llevó a la televisión privada una gran producción musical y dejó momentos que todavía sobreviven en la memoria de sus protagonistas.

Y quizás esa sea la mejor manera de entender su legado.

No fue el festival que consiguió derrotar a Sanremo.

Fue, simplemente, el festival que intentó hacerlo.

Y en 2026, cuando Fiorello y Sal Da Vinci volvieron a recordar aquellas noches de 1993 y 1994, quedó claro que, aunque el Festival Italiano desapareció de la televisión, nunca desapareció completamente de la memoria de quienes lo hicieron.

Y este año también en ModoItaliano hemos realizado un programa dedicado a revisar la fugaz historia del Festival Italiano, que puedes escuchar a continuación:

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